N-Gran Sardinhada

January 13th at 8:46pm

¡Por fin llegaron las sardinas portuguesas! Asadas a las brasas, son uno de los platos típicos portugueses más populares, que se disfruta especialmente en las fiestas de los santos populares. Recordemos además, su excelencia como alimento pues contiene altos niveles de omega 3, que contribuye a disminuir el colesterol malo. Posee, además, zinc, hierro y vitamina B.

La sub-comisión de fiestas realizó un magnífico trabajo para preparar las ensaladas: Hubo una gran variedad, con componentes de alta calidad y en abundancia, lo que de por sí constituyó un saludable y apetitoso plato. Y para el postre, esta vez presentó un clásico de la gastronomía portuguesa: “arroz doce”, que fue muy elogiado por los comensales, muchos de los cuales evocaron su niñez en el barrocal algarvío. 

Un salón repleto de amigos que ansiaban disfrutar de un almuerzo a la portuguesa, satisficieron ampliamente sus saudades da “comida nossa”.

Como siempre, nuestra juventud se unió al esfuerzo común para que este “convívio” fuera una fiesta. Además, su presencia ataviada “à lusitana”, es muy emotiva para todos, porque “nos lembram a nossa terra”.

Lo mejor de la fiesta fueron los bailes folclóricos ejecutados por los jóvenes integrantes de los ranchos “Dançares ao Vento” y “Barlavento”. Su actuación arrancó espontáneamente aplausos y “hurras”… ¡Espectacular!

Como nunca, los jóvenes pusieron en evidencia la fuerza de las raíces que los hace vibrar con cada baile. Corridinhos, fandangos, malhões, baile de roda, viras, todos, sean del  Algarve, del minho, o de otras regiones de Portugal, son bailados con fervor y mucho amor. “Bem haja, juventude!”

Como digno broche de oro: Indira y Andrés, una deliciosa pareja de adolescentes danzaron… ¡tangos!...¡Y con qué perfección y naturalidad!  Emocionaron hasta las lágrimas a todos. Los aplausos resonaron espontáneos y prolongados. Se lo merecen estos jovencitos que ponen todo su empeño para seguir al pie de la letra las enseñanzas de sus profesores.

Para acompañar el café con dulces, nada mejor que la emoción de un bingo con lindos premios. 
Así culminó otra de las grandes sardinhadas que ya son un clásico en nuestra ciudad gracias al esfuerzo de la Sub-comisión de Fiestas de la Asociación Portuguesa. Todos se despidieron muy complacidos y pidiendo que se repita pronto.

(17/7/2011)